Si su empresa degrada a un trabajador de confianza a un puesto de base sin su consentimiento, ese trabajador puede rescindir el contrato sin responsabilidad y exigir el pago de una indemnización constitucional completa. Así lo establece el criterio jurisprudencial vigente de los Tribunales Colegiados de Circuito en materia laboral.
El criterio parte del artículo 427, fracción IV de la Ley Federal del Trabajo, que reconoce la figura de la rescisión sin responsabilidad cuando el patrón modifica sustancialmente las condiciones de trabajo en perjuicio del trabajador. La pérdida de categoría, nivel jerárquico, funciones de dirección o fiscalización, y en muchos casos de salario, constituye precisamente esa modificación sustancial que la ley sanciona. Los tribunales han reiterado que degradar unilateralmente a un trabajador de confianza equivale a un acto de hostigamiento laboral disfrazado de reestructura organizacional.
En la práctica, esto significa que el trabajador afectado no está obligado a aceptar el nuevo puesto ni a continuar laborando bajo las nuevas condiciones. Puede notificar su rescisión al patrón, separarse de inmediato y demandar ante el Tribunal Laboral el pago de tres meses de salario integrado, veinte días por año laborado, partes proporcionales de aguinaldo, vacaciones y prima vacacional, más los salarios vencidos que se acumulen durante el juicio, conforme a los artículos 49 y 50 de la LFT.
Punto clave para el patrón: Ninguna reestructura orgánica, reducción de plantilla ni cambio de modelo de negocio justifica degradar unilateralmente la categoría de un trabajador de confianza. Si la empresa necesita suprimir ese puesto, deberá liquidar al trabajador conforme a la ley antes de intentar reubicarlo en una posición de menor jerarquía sin su acuerdo expreso y por escrito.
La recomendación práctica es que, antes de ejecutar cualquier reestructura que implique cambios de categoría, su área de Recursos Humanos documente la justificación operativa, obtenga el consentimiento firmado del trabajador afectado o, en su defecto, inicie el proceso de terminación de la relación laboral con el pago correcto de la indemnización. Actuar sin este respaldo deja a la empresa expuesta a una demanda con alta probabilidad de condena.
¿Su empresa enfrenta una reestructura organizacional?
Verifique si sus procesos de cambio de categoría cumplen con la LFT y evite contingencias laborales costosas antes de que se conviertan en demandas.
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